
Cuando murió mi abuela Lina a la edad de 96 años, tenia la piel muy saludable, casi sin arrugas; era delgada, menuda y siempre estaba sonriendo.Una de las cosas que pude heredar de ella, era su cuaderno de recetas de belleza.Cuando ibas a visitarla, siempre me aconsejaba algún remedio para algo, si estaba pálida, me daba una cucharadita de quina, un vino que ella misma elaboraba con cortezas, uvas y hojas, si me dolia la cabeza, compresas de limón; siempre tenia un remedio para todo.Hace unos años padecí una especie de urticaria por la cara pues soy alérgica al sol y en verano me pongo echa un tomate; entonces ella que confiaba ciegamente en la sabiduría de la naturaleza, me preparo una de sus recetas de belleza y se me quito. Desde entonces siempre he usado su recetario, que me va de maravilla. Se pueden hacer mascarillas faciales caseras con una gran variedad de ingredientes frescos, y aunque no duren tanto como las versiones comerciales, se pueden guardar en la nevera un par de días. Los ingredientes naturales las hacen bastante más atractivas que la mayoría y son rápidas de hacer si nuestro cutis necesita un tónico reconstituyente inmediato.
Que hace falta para elaborar una mascarilla facial:
Dos huevos.
Medio limón.
Un pepino pequeño.
Cubitos de hielo
Una cucharada sopera de vodka.
5 gotas de aceite esencial de hierbabuena.
Como se hace:
- Separar las yemas de las claras y batir a punto de nieve.
- Exprimir el limón y mezclarlos con el vodka.
- Cortar el pepino en rodajas y luego en taquitos, desechar los extremos.
- Mezclar todos los ingredientes y triturar con la batidora hasta obtener una pasta ligera.
Aplicar la mascarilla inmediatamente y dejar actuar durante diez minutos. Al retirarla con agua se sentirá una refrescante sensación de hormigueo.
Espero que lo probeis y si es así me digais el resultado.
