
Jugamos con las palabras casi desde que nacemos. Cuando las madres cantamos las nanas estamos jugando con nuestros hijos, y las canciones acompañan este juego de dormirle, de una manera lúdica.Al cantar la nana, se balancea al niño y hasta se baila. Así lo dice esta nana que yo he cantado a mis hijos cuando eran bebes.
Duermete, niño
duermete ya,
que me duelen las piernas
de tanto bailar.
O se mueve la cuna con movimientos juguetones acompasados:
Ea, ea, ea,ea...
La cuna se menea.
Ea, ea, ea , ea....
Le gustaban tanto a mis hijos estas nanas que se acostumbraban a ellas y todas las noches había que cantarles. Cuando dejaba de cantarles, abrían los ojos y se reían o lloraban. Y había que seguir jugando:
Tengo sueño, tengo sueño,
tengo ganas de dormir.
Un ojo tengo cerrado,
otro ojo a medio abrir.
En este juego de dos hay promesas y hay amenazas.En muchas nanas, se les promete al niño regalos, como en esta nana cubana.
Dormite niñito,
que yo te daré
zapatos y medias
color café.
Y si no se duerme, se le dice
Duermete, niño mio
que viene el coco
y se lleva a los niños
que duermen poco.
O esta otra:
Duérmete, niño chiquito,
que viene la reina mora,
preguntando de casa en casa,
Donde está el niño que llora.
Los juegos de los niños son muy variados y van acompañados de palabras rimadas que se profieren al tiempo que se juega. Estas nanas forman parte del folklore popular que es riquísimo y que conforme a las costumbres de cada lugar, se usan refranes , adivinanzas o dichos populares.
Duermete, niño
duermete ya,
que me duelen las piernas
de tanto bailar.
O se mueve la cuna con movimientos juguetones acompasados:
Ea, ea, ea,ea...
La cuna se menea.
Ea, ea, ea , ea....
Le gustaban tanto a mis hijos estas nanas que se acostumbraban a ellas y todas las noches había que cantarles. Cuando dejaba de cantarles, abrían los ojos y se reían o lloraban. Y había que seguir jugando:
Tengo sueño, tengo sueño,
tengo ganas de dormir.
Un ojo tengo cerrado,
otro ojo a medio abrir.
En este juego de dos hay promesas y hay amenazas.En muchas nanas, se les promete al niño regalos, como en esta nana cubana.
Dormite niñito,
que yo te daré
zapatos y medias
color café.
Y si no se duerme, se le dice
Duermete, niño mio
que viene el coco
y se lleva a los niños
que duermen poco.
O esta otra:
Duérmete, niño chiquito,
que viene la reina mora,
preguntando de casa en casa,
Donde está el niño que llora.
Los juegos de los niños son muy variados y van acompañados de palabras rimadas que se profieren al tiempo que se juega. Estas nanas forman parte del folklore popular que es riquísimo y que conforme a las costumbres de cada lugar, se usan refranes , adivinanzas o dichos populares.